Un ser querido es un tesoro del corazón y perderlo es como perder una parte de uno mismo.
Pero el amor que te trajo esa persona no desaparece pues la escencia del alma permanece. No puede huir de tu corazon, pues ahí estara para siempre. Afèrrate a los recuerdos y deja que ellos te consuelen.
El amor y la risa, la felicidad de compartir te afianzaran. Finalmente veras que el tiempo compartido, lo breve que haya sido, fue lo que debia ser y que el don de amor que recibiste en tu vida fue una bendicion.
Deja que los latidos de tu corazon acompañen recuerdos de amor, y confía en la fe para que te guíe.
Si bien la vida continua su curso recuerda que la belleza del amor permanece, para ampararte y abrazarte y permanecera en tu corazón para siempre.